martes, 18 de septiembre de 2018

16 Nashville

Cuando pensábamos disfrutar de un domingo con menos gente por Nashville... ¡zas, partido de rugby! La ciudad ha amanecido inundada de azules, que son los colores del equipo local, los Nashvilles Titans. Por suerte, montan su campamento junto al estadio. Eso incluye carpas y hasta barbacoas en el parking.



"Nash" tiene tres cosas: bares, tiendas de botas y tiendas de souvenirs. De botas vemos un par de ellas porque es inacabable la cantidad de modelos que hay y lo impresionantes que son, pero si no te vas a comprar ninguna, con una vueltecita es suficiente.


De tiendas de souvenirs las recorremos todas. Hasta ahora habían sido uno de mis proveedores de camisetas, pero los precios han subido hasta prácticamente igualar las de propaganda de los bares, así que el día terminara con poca compra.


Uno de los sitios que visitamos es el AJ’s Good Time Bar, propiedad de Alan Jackson y al que le teníamos ganas porque la última vez que estuvimos aquí estaban a punto de inaugurarlo. Tiene 4 plantas: la primera con música en directo, la segunda un bar de deportes, la tercera un karaoke country y la última un roof top bar. Esto, el tener un bar en la terraza, parece ser la última moda e incluso están remodelando alguno para habilitarla.


La gente de por aquí es muy amigable y enseguida entras en conversación. Cuando tropiezas con alguien enseguida hay disculpas, se comparten mesas sin problemas, todo son sonrisas... No tendrán seguridad social, pero son muy educados.

Por la calle continúa la nueva moda: discotecas móviles de despedidas de soltera construídas sobre autobuses descapotados o remolques tirados por tractor. Parece que la herencia del "real country music" se va perdiendo en pro de la fiesta.


Vamos saltando de bar en bar. El nivel musical es tan alto y hay tanto para elegir que no podemos quedarnos con un sólo local. Además, por la tarde empiezan a pedirnos el carnet para demostrar que tenemos más de 21 y podemos beber alcohol y nos ponen un sellito en la mano, lo que es muy divertido.


Poco a poco oscurece y empiezan a encenderse los neones en Broadway. Apuramos las que tal vez serán nuestras últimas horas aquí y nos vamos a cenar a uno de los locales más grandes (en cuanto a escenario), el Wildhorse Saloon, donde probamos unos ribs (costillas de cerdo a la barbacoa) estupendos.

¡Nos vemos mañana!

2 comentarios:

  1. Quin repertori de samarretes!!! He cregut veure algunes que ja tens... podria ser??? jejejejeje

    La tenda de botes m'encanta... però tens raó... quan no compres... amb una visita hi ha prou.
    La foto en la que es veu tants neons és xula.. però pel que dius no es viu gaire l'ambient "puro country"... quina llàstima que es vagi perdent, encara que lo dels ribs ha sonat genial!!!

    Molts petonets a tos 4!!!

    Carol

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