jueves, 20 de septiembre de 2018

19 Memphis

Dejamos Nashville, quién sabe si para siempre...

Una buena manera de despedirse es desayunando en el Loveless Café. Remarco lo de desayunando...


Es un restaurante de moteros (aunque la mayoría de clientes no son moteros) que con la excusa de coger la moto se meten unas buenas calorías. Algo parecido a algunos bares de ciclistas de por ahí.

¿Recordáis que remarcaba lo de desayunar? Pues este ha sido mi desayuno.

Y unos panecillos con mantequilla. Y té como si no hubiera mañana pero tuviéramos el desayuno pagado.

Hacemos la digestión en el coche (Florencio os manda saludos) de camino a un Walmart, punto obligado de peregrinaje. Ya está todo a la venta para Halloween, no vaya a ser que a última hora falte una calavera o un spray de tela de araña...


A la salida paramos en el restaurante que hay en el parking del Walmarts... a ver cómo se come aquí. Mi estómago está pidiendo tregua y pido salmón.

Sí, salmón.

Siento decepcionar a mis seguidores (a los dos) pero necesito un descanso. Así y todo, el salmón está glaseado al bourbon...

Llegamos a Memphis, casa del blues y lugar de nacimiento del rock&roll. 

Pasamos por el hotel a dejar las maletas, ir al baño, mirar el corMIERDA HOSTIA JODER! Nos acaban de anular el concierto de Alan Jackson. Llevamos dos de dos... esperemos que Billy Yates no se costipe...

Para cenar nos vamos a Beale Street, que es muy parecido a Broadway Street de Nashville, pero con blues en lugar de country.

A la entrada está la comisaría más molona que he visto nunca. Además hay un montón de coche de policía vigilando. Pero un montón.


Vaya, parece que hemoBRRROOOOAAARRRs tenido suerte y BRRROORORORRRRR hoy coinciPOOOPPPOPPPOde que es la Bike Night, reunión PPAPAPAPPPAAAAA BROM BROM BROOOOOM de moteros en Beale Street los miércoles entre abril y BRRROOAAAAAARRR septiembre. ¡Qué estruendo lían!


Hay cientos y cientos de motos, a cual mas extravagante. Además, se nota mucho el cambio de música y parece que eso afecta al tono de piel... Aquí los blancos tienen pinta de turista.

El ambiente es impresionante. Tal vez demasiado para unos recién llegados. La cantidad de motos y de ruido y de luces y de música y de gente y de cuidaoqueteatropellan es abrumadora.


Nos cuesta encontrar un sitio para cenar. Bueno, a mí lo que me cuesta es encontrar algo para cenar que no termine de reventarme el estómago a base de fritanga, así que.... pastel de nueces con helado de vainilla para cenar. ¡Y hasta mañana!

2 comentarios:

  1. Després de veure el brunch que t'has cruspit, encara ens preguntem com has estat capaç de menjar res més durant la resta del dia.
    Malgrat el xivarri, és espectacular la visió de les motos.

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  2. Uauuuuuu quin ambient!!!! És impressionant igual que suposo que el soroll. La foto és xulíssima... i per cert.. PEAZO DE MOTOS!!!

    JC, tranquil, quan tornis cap aquí ja faràs rentat d'estòmag jejejeje

    Petonetes

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