Sí, vamos atrasados. El móvil de Ingrid ha decidido estropearse y no reconocer ningún wifi... a ver si lo apañamos.
Para desayunar, vamos a Tally’s Café. Un local con encanto y al que le hace falta un reapsito con la bayeta... pero que mola un poco.
Cuanto más tiempo pasamos y más gente vemos y en más sitios comemos, más pienso que aquí tienen un problema de salud nacional por sobrepeso.
Pero como eso no repercute en las arcas del estado, pues nadie lo arregla (¿esto ya lo he dicho, no?).
Por la ruta hay atracciones variadas. Esta es una de aquellas curiosas, no sólo por lo que es sino también porque al lado no hay un bote para que le eches propinas a alguien...
Es la famosa ballena azul de Catoosa. Por cierto... probad a buscar #bluewhale en instagram...
Esta ballena con gorra servía antiguamente como trampolín para meterse en el agua, aunque en la actualidad está prohibido. En el agua se pueden ver unas tortugas de buen tamaño.
Cumplimos con la tradición de grabarme en vídeo haciendo el tonto para disfrute de mi sobrino mayor y seguimos viaje.
Hacemos una paradita en el Hard Rock Hotel de Tulsa. Tulsa es una ciudad que ni fú ni fá, aunque los Tractors (un grupo buenísimo) le dedicaran una gran canción. Bueno, a lo que íbamos... paramos aquí para echar un vistazo a la tienda de recuerdos de uno de los restaurantes de la franquícia de Toby Keith, I love this bar & grill. Te obligan a pasar por el casino para llegar hasta allí y marchamos por donde hemos venido. Entre que tampoco son muy bonitas y lo que se han flipado estos con los precios...
Una de las cosas que me gustan es fijarme en detalles poco turísticos para ir conociendo la realidad del país en que estamos. Por ejemplo, esta casa pro-Trump. Aún no sé si es una casa particular o una sede local del partido.
Hablando con gente de aquí te explican que lo que a nosotros nos llega de Trump en las notícias no es exactamente la realidad. O, como mínimo, no es toda la realidad. Y argumentan que cumple lo que promete y que está haciendo que América (del Norte) vaya mejor, que baje el paro, etc. No sé en qué se basan para creer que sus medios de comunicación sí les cuentan la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.
Coincide nuestra estancia en Tulsa con la Feria del condado, pero nuestro cambio forzoso de planes ha hecho que no hagamos noche aquí, así que paramos a ver la estatua de la puerta -el gran hombre dorado- y seguimos. Por cierto, le estaban poniendo una camiseta y bambas...
El último punto interesante de hoy es lo que será, porque está a medio construir, el museo del transporte. Hay un tren con vagones de diferentes tipos, una recreación de una torre petrolífera y un escudo enorme de la ruta para hacerte una foto (que nos hacemos, claro).
Como siempre, lo mejor es la gente. Nos encontramos al Ingeniero Mike, un voluntario que está restaurando un vagón y nos explicó un montón de cosas, con esa amabilidad y esa sonrisa perenne. Qué pena no saber más inglés y no tener más tiempo para ir conociendo más a todas las personas que nos encontramos.
Buenl, a todas no. A algunas... porque en ocasiones tengo la impresión de que algunos "actúan" para llenar el bote de las propinas, como cuando estuvimos con los amish o con algun otro personaje pintoresco que hemos conocido.
A veces, tengo la impresión de estar haciendo un safari humano.
Ingrid....¡¡Estàs com un tren!!
ResponderEliminarEiii us trobava a faltar!! A veure si em poso al dia amb els 4 post que em falten...
ResponderEliminarM'ha fet gràcia lo de Trump i veure com ens poden manipular els medis d'informació... en fin.
Lo de instagram és perquè hi ha 10101010101010101010100101 de posts, oi??? :)))
Carol